Te llamo Dios porque lo ves todo y siempre sonriendo.
Cuando te dicen que no puedes conseguirlo, tú siempre lo consigues, nunca te das por vencido, te retan, te hacen apuestas, eres valiente y las ganas. Aunque te digan que tus sueños se rompen, tú no, tú coges las piezas y las vuelves a unir. Si, puede que seas Dios, pero no eres perfecto. (;
No hay comentarios:
Publicar un comentario